Fiesta de Todos los Santos o Noche de difuntos para nosotros, y Halloween o Noche de las Brujas para los anglosajones; la llamemos como la llamemos el próximo 31 de octubre tenemos cita con los fantasmas y el terror.

Hasta no hace muchos años en las casas españolas se celebraba este día desde su significado y tradición cristianos; la víspera de Todos los Santos los espíritus de las personas fallecidas, visitan las casas de sus familiares. Dice la liturgia que para que estos espíritus no perturbaran la tranquilidad de los visitados, había que poner una vela en la ventana de la casa por cada difunto de la familia. Por eso estos días las casas se llenan de velas encendidas.

Pero en Estados Unidos y Canadá se celebra la versión celta de la fiesta.

Los celtas decían que esa noche no sólo nos visitaban los difuntos, sino todo tipo de entes o seres espirituales. Entre ellos estaba Jack O´Lantern – de ahí el nombre de las calabazas de Halloween -, que no venía con muy buenas intenciones y se presentaba en las casas con el famoso “truco o trato”. Y más te valía elegir trato…

Hoy en día de aquella tradición nos ha quedado una fiesta que encanta sobre todo a los más pequeños de la casa: disfraces, maquillaje, sustos, travesuras… y muchos caramelos. Halloween ya forma parte de nuestras vidas y cada día está más arraigado en casa.

Por eso, no nos durmamos! ¿Tenéis los disfraces? ¿Los caramelos? Y lo más importante: ¿y la decoración de casa?.

Si no lo has hecho aún, corre a por los básicos: telarañas, calabazas, fieltro, pinturas… y niños! Son los que más disfrutan estos días. Ponte con ellos a preparar toda la decoración de casa – y a vaciar calabazas, por supuesto -; estarán encantados de participar.

Si no se te ocurre qué hacer para decorar tu casa, os dejamos un par de ideas fáciles y resultonas: mandarinas terroríficas y mini-adornos (momias incluidas).

Como veis en nuestra foto, Camino a Casa ya se ha puesto a ello. ¿Y vosotros a qué esperáis?

¿Truco o trato? :)