Una de las cosas que más nos preocupan en las casas es dónde guardar todo lo que acumulamos en las casas. Vajillas, manteles, servilletas, cuberterías,…

Con los años la familia crece y las necesidades también. Y los regalos, y los trastos… Ojo, de vez en cuando hay que pegarle una revisada a lo que tenemos y hacerle hueco a lo nuevo. Ya lo decía Unamuno: "Renovarse o morir".

Pero mientras, ¿qué hacemos con todo lo que tenemos?

Hay un mueble que suele pasar desapercibido, que poca gente sabe cómo se llama, pero que nos facilita mucho esta tarea: el socorrido Aparador.

Aparadores hay de muchas formas, colores y estilos… Modernos, retro, vintage, de madera o de metal. Solemos ponerlos en el comedor, aunque también hay casas que lo colocan en la cocina. Todo dependerá de qué decidamos meter dentro. Aunque gana por goleada todo lo relacionado con la mesa.

Modelos hay tantos como necesidades. Los más comunes suelen tener cajones arriba, y abajo dos puertas de armario. Pero hay otros con estantes abiertos o cerrados con cristal a modo de vitrina.

Cuando aparecieron solían ser piezas únicas que encajábamos en la decoración de casa, pero actualmente la mayoría forman parte de colecciones más amplias con baldas, muebles de televisión, módulos o vitrinas a juego.

Como veis, los aparadores nos abren un mundo de posibilidades. Todo dependerá de nuestro estilo y arte y creatividad a la hora de decorar nuestra casa.

aparadores

A partir de ahora seguro que, por lo menos, no os pasa tan desapercibido en las tiendas de muebles ;)