El verano invita al descanso, las vacaciones y el relax.

Llega el verano y con él las altas temperaturas, la necesidad de refrescarse y de pasar un día en el más absoluto relax.

El verano tiene una relación directa con los paseos, la diversión, la playa, la montaña y el sol. Los días tienden a ser más largos que las noches, por lo que en muchos casos las actividades tienden a parecer muy largas, por lo que es necesario crear ambientes que ayuden al bienestar mental y físico, y este no es más que descanso, distracción y comodidad.

En casa, los aspectos decorativos ayudan significativamente a que la tranquilidad sea eficiente, es por eso que hay que tomar en cuenta que en el verano influyen mucho el mobiliario y los colores tanto de los muebles como de las paredes y objetos decorativos.

Los aspectos visuales son muy importantes, ya que estos aportan un sentido de comodidad y de equilibrio, que son necesarios para lograr esa nivelación anímica que se necesita en los momentos donde el calor aumenta, y necesitamos frescura y confort.

 

Hay puff muy funcionales que no ocupan gran espacio y son cómodos y frescos. Una alternativa muy funcional para el verano.

Las mejores opciones para crear un ambiente ideal que nos brinda frescura, y que a la vez tenga un sentido decorativo ideal y eficiente, se relacionan con los colores más idóneos para crear una decoración sobria, elegante, pero sobre todo eficiente.

Los colores claros, como el arena, el beige y blanco, pueden dar un toque original y refrescante. En el verano los ambientes cobran un sentido de vida sobresaliente cuando alguno de estos colores se combinan para crear un espacio que invite al bienestar.

Los sofás y sillones en combinaciones de azul claro y blancos son los más recomendados. Cojines con acabados de colores suaves, lisos o estampados, brindan un sentido de amplitud y alegría.

Aunque el color blanco debe estar presente en cualquier tipo de decoración en verano, se puede alternar también con colores cremas y beige, que junto a una alfombra de marrón claro, y algunos jarrones y objetos de colores variados, sirven para crear un ambiente suave y contrastado.

En el caso de los pisos cerca del mar, los colores que recuerdan al océano son muy funcionales, ya que su efecto óptico invitan a un descanso profundo. Los azules y verdes claros funcionan muy bien, y más si se combinan con hamacas coloridas, amplios cojines y alfombras de fibra.

Para las mesas nuevamente el blanco debe servir de base, y combinado con manteles a rayas o estampados, o de colores suaves como el aguamarina, o el arena, junto a lámparas de sacum y salva manteles de fibra vegetal, hará que el momento de la comida sea placentero, cómodo y Feliz.

 

En verano las telas de los sofás ayudan a refrescar el ambiente y contribuyen al confort.

 

Las telas deben tener esa característica propia del verano, por lo que es importante evitar que estas den la sensación de más calor. El uso de pieles en colores oscuros como el negro o gris no son recomendados. 

En el caso de las paredes, la gama cromática donde se incluyen los tonos de azules y algunos de blancos, así como los colores suaves, junto a objetos como mesillas, sillones, alfombras y objetos decorativos pueden dar ese toque necesario para crear el ambiente ideal de verano. Sin embargo, aunque muchos apuestan con colores intensos y altos contrastes, no hay que olvidar que todos deben tener una combinación clara, ya que esto rebaja significativamente la seriedad de muchos ambientes y otorgan a los sofás y sillones un toque llamativo y característicos, que sirven para relajar el espacio.

Hay sofás que son desenfundables, y que son ideales para colocar en los espacios muy bien iluminados. El uso de fundas de lino combinadas con cojines de varios tamaños en tonos claros son muy eficaces y hermosos. Los azules eléctricos, en combinación con un tono suave de amarillo y verde agua, dan a los cojines suavidad visual y más frescura.

No hay que olvidar que las plantas naturales son un elemento que ayuda a los ambientes a crear una atmósfera natural y fresca. Un ambiente externo donde haya un nutrido grupo de plantas, crea una sensación de tranquilidad muy beneficiosa, aunque también colocar una planta grande en un ambiente interno contribuye a un ambiente relajado y sereno.

Por último, no olvidemos que hay infinidad de colores para pintar marcos y puertas. De nuevo la recomendación son los azules y blancos, aunque los colores beige, durazno, arena y verde claro, ofrecen ese toque campestre o playero que junto a flores de colores armonizan un espacio y lo convierten en el lugar ideal.